miércoles, 26 de agosto de 2009

Iphonemanía: ¿Mero espejismo en México?

Muchas cosas se han escrito ya acerca del Iphone, teléfono celular lanzado al mercado por Apple, por lo que han surgido muchas interrogantes alrededor de este fenómeno tecnológico, sobre todo, si un aparato tan pequeño tiene la capacidad no sólo de cambiar la forma en la que se utiliza la comunicación móvil, sino también los hábitos de diversión, consumo y relaciones sociales entre las personas que lo utilizan.

Hace algunas semanas, Apple, catapultó de forma simultánea en Europa, América Latina, Estados Unidos y Asia la última de sus innovaciones: El IPhone 3G. La espera por adquirir el aparato, incluido nuestro país, fue tal, que las filas de personas, se formaron desde tempranas horas del día e hicieron que en algunas tiendas el teléfono se agotara rápidamente.

En algunos países, como Estados Unidos, dónde anteriormente se vendió el aparato de una generación anterior, el entusiasmo fue tanto como en aquellos territorios en los que era la primera vez que se vendía, como aquí, en donde, si uno quería obtener uno de los teléfonos lanzados anteriormente, era común cruzar la frontera norte de nuestro país vecino y comprarlo, para después tratar de desbloquearlo.
Sin embargo, la pregunta del millón ante este fenómeno tecnológico es, ¿por qué tanta demanda por un teléfono celular?.

Los expertos y aficionados a los gadgets tienen razones de sobra para poder explicar las características que hacen que el IPhone se haya convertido en el objeto de deseo de muchas personas, no sólo en México sino alrededor del mundo.
Primero, nos enfrentamos a un aparato con una pantalla táctil, particularidad novedosa en los artículos de telefonía; aparte, no podemos dejar de lado que combina las utilidades del Ipod, y las de un teléfono celular; y por si esto fuera poco sobra decir que funciona como un navegador de internet, cámara fotográfica, mini consola de videojuegos e incluso cuenta con un sistema de localización por mapas.

Tantas características hacen que muchos deseen el aparato, ya sea por cuestión de portabilidad o por moda; y al menos en Estados Unidos y Europa, donde hay conexiones de internet gratis en la mayoría de lugares públicos y planes por parte de las compañías de telefonía celular donde se ofrece transferencia de datos ilimitada ha funcionado muy bien; pero en México, existe un mediador que probablemente no permite la explotación de todas sus características: Telcel.

En nuestro país, el único que tiene la concesión para distribuir al teléfono maravilla es América Móvil, que nosotros conocemos como Telcel; y que por ahora sólo permite adquirirlo en la modalidad de contrato a precios que van desde los $900 a los $4, 700; con transferencia de datos limitada a 200 MB que si el usuario rebasa, podrá ver que la cuenta de su plan tarifario irá aumentando, haciendo más grande la deuda si se considera el pago mensual.

Con esto podríamos considerar que el Iphone es un artículo de lujo en nuestro país, sin embargo, aquellos que se han hecho del aparato, son personas en su mayoría, de clase media, que a diferencia de los de la alta, no pudieron hacer el viaje a Estados Unidos para conseguirlo.

Su solución fue esperar un par de años a que al menos llegara a nuestro territorio y además han tenido que firmar un plan mínimo de 2 años, lo que podría representarles una deuda muy grande para con la compañía celular.
A partir de esto, muchos han tratado de encontrar soluciones para hacerse de él de una manera más económica; claro, como es aparato de moda, ya existen imitaciones que pueden ser conseguidas a un precio menor; pero si algún consumidor tiene la oportunidad de un viaje a Estados Unidos o un conocido o familiar que le haga el favor, puede pedir únicamente que se le consiga el gadget y buscar quién se lo desbloquee por la módica cantidad de $6000 aproximadamente, sin tener que firmar contrato.

Pero a final de cuentas; ¿de qué sirven tantas maniobras, sacrificio, dimes y diretes acerca del teléfono, que pudo ser adquirido ya sea de forma legal o ilegal, si en realidad, al menos en México, no se podrán usar al 100% sus capacidades ya sea por la falta de conectividad o la limitación de envío de datos?

A partir de esta pregunta es cuando se empieza a reflexionar acerca de la necesidad de consumo de algunas personas, que no importando que no puedan tener todas las bondades de algún producto o que en su defecto se vean perseguidos con grandes cuentas, con tal de estar in, son capaces de empeñar hasta a la misma mascota, por adquirirlos y ser la envidia de aquellos que no pueden.

¿Acaso el mexicano promedio es tan sensible a una muy buena campaña de mercadotecnia como la que ha manejado este teléfono? Probablemente, sin embargo, no se puede dar nada por sentado, o al menos no con el caso Iphone, habrá que ver si con algún otro artículo, que a final de cuentas, dadas las condiciones a las que nos enfrentamos, no pueda explotar todo su potencial; las ventas son tan altas y la espera tan desenfrenada como sucede con este nuevo juguetito que nos trae Apple.

* Publicado en Diario El Portal, septiembre 2008.

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